lunes, 29 de septiembre de 2008

Recital recomendado El Filón

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"Escobar", tango de Ontivero-Filipo.

El Filón Tango es un dúo de guitarras y voz femenina que integran jóvenes y muy talentosos músicos: Zulma Ontivero y Carlos Filipo. Llegarán al ciclo Tangos con el Alma para presentar su primer compacto "Da capo/Tango", que en términos musicales representa un retorno al principio de la partitura, todo un símbolo de la historia reciente de Zulma y Carlos que casi tres años atrás llegaron a Buenos Aires desde su ciudad de Córdoba para empezar "de nuevo" su carrera artística en procura de un futuro más amplio en su arte.

Un encuentro de renovadas emociones y cálidos momentos gracias al talento de Zulma y Carlos, que presentarán un repertorio de temas propios y clásicos del género.

La cita es para el viernes 3 de octubre, a partir de las 21, en Bien Bohemio, La Casa de Tití Rossi, Sánchez de Loria 745, barrio de Boedo, Buenos Aires. Aconsejable reservar al 4957-1895 (desde las 20 hs. del jueves 2) o bien a la dirección de correo electrónico detangos@yahoo.com.ar. El derecho de espectáculo es de $ 15. Consumición a la carta sin mínimo preestablecido.
(texto de Enrique Snider)

http://www.myspace.com/elfilontango

martes, 23 de septiembre de 2008

Estamos en radio esta noche


Esta noche de martes 23 de Septiembre a las 21.00 horas(1 am en Europa) estaremos charlando al aire mi amigo Enrique "el Alemán" Snider y yo por su amable invitación a participar en su programa Con alma y música, que se emite por AM 1120 Radio Tango de Buenos Aires. También se puede escuchar online y en directo entrando a  http://www.amtango.com.ar/

sábado, 20 de septiembre de 2008

Será que estoy llorando (Piazzolla- Ferrer)

A diferencia de otras vidas del amor, creemos que la amistad es eterna y es tan profundo e inabarcable el dolor que nos produce su final que todo parece perder sentido repentinamente. El Tango cantó este rasgarse muchas veces tras la escena del amor romántico tal vez por ser más soportable su caída. Tarde o temprano, la herida del amor sentimental llega a cerrarse pero la que deja el fracaso de una amistad permanece sensible para siempre no pudiendo nada ocupar ese lugar. Pensando en estas cosas, y en amigos que ya no están porque faltó el amor y sobró la estupidez, recordé este tango que Ferrer y Piazzolla escribieron en París, en 1981, última obra entre ambos y despedida de un vínculo amistoso y creador que superaba las dos décadas. Lo conocí en la voz de Hernán Salinas, en 1991, a capella, en su departamento de la calle Paraguay, y lo grabé seis años más tarde en Ámsterdam con Juan Pablo Dobal y Hernán Ruiz mientras Frits Janmaat, restaurador de pianos Erard, escanciaba vinos inolvidables que aclaraban la garganta y los dedos y las cosas del alma.


Será que estoy llorando

Nieva y nieva
y el desván está vacío.
Sólo queda un cartelito
"Se vende"
que me duele como el tiempo.

No hay ni un mueble
en esta azul melancolía,
pero ayer tampoco había
más que el cielo
de una cama que era el suelo.

Te subí de tul vestida
con mi traje tan prestado.
Si reír fue la bebida,
se embriagó el amor diez años.

Pero un día
por un chiste mal contado,
los compinches, en dos bandos, desataron
la revancha y la soberbia.

Y este cálido
desván plumón de nido,
me vio vuelto un asesino,
me golpeaste,
nos cubrimos con afrentas.

Y en aquella escribanía
fue un fangal nuestra poesía.
Cada cual fraguó testigos.
Cada amigo fue enemigo.
Cada insulto fue asentado.

Y el desván fue malvendido
y el dinero repartido
y el olvido fue un candado.

Nieva y nieva,
y sin saber por qué he venido,
en los vidrios ateridos
vi tu rostro reflejado,
desolado, blanco y breve.

Debe ser que te he adorado.
O será, tal vez, la nieve.
O será que estoy llorando.
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jueves, 18 de septiembre de 2008

Por qué no canto así


Si. Me preguntan dónde estoy cantando, cuándo es mi próxima actuación. Y, salvo alguna participación como invitado, hace casi un año y medio que no subo a un escenario. ¿Por qué? Ya es tiempo de aclarar esto por aquí.
Tengo la suerte de haber comenzado desde muy abajo en este oficio, básicamente en la calle por las monedas que el transeúnte quisiera arrojar a la funda de mi guitarra tendida en la vereda. No fueron días ni semanas ni meses. Recorrí media Europa como busker, conocí la dormida en celdas policiales, en estaciones de tren, en plazas públicas, en habitaciones de hotel de mala muerte; conocí las corridas callejeras, las peleas por tal o cual vereda o esquina para tocar, los cateos, las broncas y las alegrías supremas. Todavía guardo dibujos y poemas que desconocidos me iban regalando al paso de las canciones a más de 20 años de aquellas aventuras. Luego vinieron los bares, los teatros chicos, los festivales, los teatros grandes, las giras, los CD’s, los reportajes, la radio, la televisión, las notas acerca de uno en diarios y revistas, los managers, las grupies, las giras, el “éxito”. La vida me regaló conocer cada una de las etapas en esta carrera de la música, pero nunca, nunca, tuve que pagar para trabajar. Porque es mi trabajo, mi oficio y profesión, no un hobby. Pretendo lo mismo que los músicos en La Plata ya lograron: no tener que pagar para trabajar. Es inconcebible que los bolicheros no sólo exijan un “seguro de espectáculo” equivalente a una cantidad de dinero proporcional a la cantidad de personas que, según ellos, debería uno llevar a su bar, sino que además hay que pagarles un porcentaje de la entrada y obviar que se están quedando con la caja que da la barra y sus consumiciones. Los que hemos trabajado en el gremio gastronómico sabemos que es alta la ganancia en todo lo referente a tragos y sus variantes. De este modo, sólo los que tienen el dinero para afrontar esto son capaces de subirse al escenario. Se corre la variable por la calidad para que la holgura económica ocupe ese lugar. No sorprenda que, entonces, haya tanto personaje extraño cantando tangos, por ejemplo, nivelando hacia abajo las posibilidades del género. Los bolicheros se comportan como dueños de casa de fiestas a las cuales se alquila y, en tanto pague, que actúe el que quiera. Más allá del perjuicio que esto provoca entre quienes nos tomamos seriamente este laburo, más allá de un camino hecho, no es posible que haya que pagar todo eso y bueno sería que el boliche se quedara con las consumiciones y listo. Ojalá en Buenos Aires ocurra lo mismo que en La Plata, o que las asociaciones gremiales (SADEM, UMI) no sean hipócritas y traten de una vez seriamente este tema. El capitalismo, la sociedad mercantilista, provoca automática censura en los artistas.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Milongón del Roca

En tiempos en que arden los trenes y la realidad se hace humo, un pequeño aporte a la "confusión general", como hubiera dicho Aldo Pellegrini, en modesta canción rioplatense.
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 Milongón del Roca

El bolsito con la toalla y el jabón,

la mirada de la noche y ya es de día.

Bondi lleno yendo hasta Constitución.

La mitad de lo que pasa son mentiras.

 Los carteles anunciando una elección

y el futuro que murió este mediodía

en la esquina de Jujuy con Pueyrredón

porque la desilusión le dio cabida.

“¡La Razón a voluntad!”,

dicen los pibes,

pregonando una verdad

que nadie sigue.

El que tiene poco da

porque es contado,

la limosna en “cuotacard”

no se ha inventado.

Va dejando la ciudad

el tren cargado

de un presente sin piedad,

tan alienado.

Cada cual su mp3

auriculado,

lo mejor es no saber

quién está al lado.

“¡La Razón a voluntad!”

y está tan claro

que es más fácil no escuchar

y hacerse a un lado (y hacerse el nabo).

Esa bronca que se junta en la estación

por los trenes que no salen todavía.

Cada uno con su mambo y su versión

de las cosas que le faltan en la vida.

 Y los chicos con los diarios y el garrón

de mentir con paco el hambre que lastima.

Cada uno con su propia indignación

negociando una porción de sobrevida.

 

©Fabian Russo 2008


viernes, 29 de agosto de 2008

Ecce homo (¿despenalizar o penalizar?)


La historia de las drogas es, también, la de una hipocresía. Por un lado, Nietzsche cerraba el capítulo acerca del teatro en La ciencia alegre (o gaya ciencia) con esa especie de súplica: “¡Hacer del teatro y de la música el hachís y el opio de los europeos! ¿Quién nos contará alguna vez la historia de los narcóticos, que es casi la historia de la "cultura", de la denominada cultura superior?”; por el otro, el mundo es una repre-sentación, la convivencia aceptada entre aquello reprimido y el alcohol, el tabaco ,la televisión, etc. Claro, el punto no está ahí sino en lo adictivo. Sin necesidad de huída del mundo no habría drogas, sin necesidad de suplantación de un vacío no habría drogas. Las drogas y la música serán los elementos más utilizados para llevar a cabo esta huída, la computadora el catalizador de esa angustia en la abstinencia convirtiéndose, a la vez, en transporte para la “navegación” hacia horizontes difusos. De esta manera, la historia de las drogas puede ser la historia de una navegación, de un “viaje”. Desde aquellos primitivos chamanes con sus viajes iniciáticos provistos por una incipiente homeopatía y con la conciencia de su límite, acotado al interior, lo que hacía al ritual, hasta la actual navegación virtual ilimitada, las drogas estuvieron siempre comprometidas en el proceso de algún modo. La historia de una abstinencia. Por otro lado, nadie decide ser adicto. La droga sustituye, en su ritual, el culto por el dinero y el éxito con sintética satisfacción. No es la despenalización ni la penalización el instrumento para abordar el tema de las adicciones. Estas alternativas sólo tienen que ver con el negocio de las drogas, de los dealers, de los transas, de los verdaderos cultores del dinero y el éxito que arman su ritual sacrificando a los pobres adictos empobrecidos: en el plano legal cualquier modi-ficación tiene que ver con una plusvalía y no con el estado de salud de los consumidores. Para que no haya adictos a las drogas tendría que abolirse el culto a la personalidad, la acumulación de dinero y la imposición social en ganarle a un adversario (el otro, el mismo), en lo que sea y a toda costa, para ser.

©Fabián Russo.

jueves, 21 de agosto de 2008

El Tango del Vampiro


De los tangos y poemas tangueados escenciales que a lo largo de estas décadas escribió Luis Alposta, rescato (sin desmedro de sus obras en libro o las grabadas por Edmundo Rivero, entre otros) éste que escribiera hace ya tiempo y que él mismo me hiciera conocer en la voz de Juan Sebastián, artista del arte supremo del recitado que lleva en las vocales el alma secreta del maestro parmesano Amleto Vergiati, alias Julián Centeya. A quienes, como a mí, les atraen las rarezas profundas y originales, con el guiño porteño que hace a la Tanguidad, éste poema acerca de la imposibilidad del deseo se le hará agua en la boca, o quién sabe qué otro fluído...

Tango del Vampiro

Escucho a un fueye que me asegura
que ya es de noche y es noche oscura.

Hoy su rezongo suena a sirena
que está anunciando que hay luna llena.

Este es el tango que con voz ronca
le canto a Lucy al salir del jonca.

¡Lucy! ¡Mi Lucy! Que no hay collares
con que se oculten tus yugulares.

Desde hace siglos no siento el hambre
y hoy sólo quiero beber tu sangre.

¡Conde! ¡Mi Conde!
¡Mi amor prohibido!

Ya desde el día en que la has bebido
mi sangre toda te corresponde.

Si me has herido,
mi flor de anemia
No es esta noche lo que me apremia,
sino la llama que has encendido.

Si algo me quieres,
sólo por eso,

abre la boca con que me hieres
y hoy dame un beso.

El mismo fueye, como si hablara,
me está diciendo que es noche clara.

Ya no es rezongo, ni es la guadaña.
Ni es esa historia de Transilvania.

Este es el tango con voz quebrada
que ahora le canto a mi enamorada.

¡Pero carajo!... ¡Pero carajo!...
¡Quién trajo el ajo!... ¡Quién trajo el ajo!...

¡Tan justo ahora, que sin collares
Lucy me muestra sus yugulares!

Luis Alposta

Audio : http://www.esnips.com/displayimage.php?pid=459915

jueves, 14 de agosto de 2008

Improperio válido para el castellano nuestro

( Tañedor de laúd, Frans Hals)

"Thou whoreson Zed! Thou unnecessary letter!"

King Lear, Shakespeare

Interpretando

exposición a la "mirada" del otro/ propia/ para ordenar el caos
quien interpreta expone el caos
quien interpreta ordena el caos
confesión en tanto el otro ordena el caos con su mirada/ escucha
confesional/ ritual/ repetición/ retorno a los topoi
interpretación/ versión
versus
se escucha "cómo" se dice la "letra"
la letra se mira
cómo dice quien canta
el tango se dice/ confiesa
silencio
me canta.

lunes, 11 de agosto de 2008

Penalizar o legalizar, ¿pasa realmente por ahi?

El uso ritualmente acotado de drogas forma parte, desde el punto de vista psicológico, de las casi desaparecidas prácticas chamánicas. En éstas se concibe el interior humano en la medida en que está ya delimitado, no tanto como esfera anímica cerrada y autónoma, sino como espacio de manifestación y escenario para lo que ha de llegar, acontecer y consumarse.
Al respecto Sloterdijk esboza la tesis de que la filosofía nació cuando los descendientes de los magos se establecieron en la polis y hubieron de acomodarse a las reglas de la intermediación urbana, o cuando señala que, en el momento en que la 'extática' quedó sometida a la retórica, se desarrolló una magia civil cuyos discípulos comenzaron a dedicarse a oficios en apariencia completamente desembriagados, como políticos, oradores, educadores y juristas. Ahora bien, es aquí en Extrañamiento del Mundo donde Sloterdijk propone leer la Historia de la Cultura como historia de la abstinencia. A partir de lo cual, el filosofar pasa a ser concebido como "una forma procesal de la sobriedad" y el análisis antropológico-cultural del problema de las drogas remite a una especie de fenomenología del espíritu propenso a la adicción.
Sloterdijk, en Extrañamiento del mundo, concibe la adicción (a la que diferencia del consumo de drogas como parte de un ritual de extásis o de embriaguez) como una "dialéctica de huida y búsqueda de un mundo", y cita extensamente el libro de Jünger Acercamientos; Drogas y ebriedad o lo que Giddens caracteriza como la "experiencia secuestrada", esto es, un particular intento de suplir la ausencia de experiencias existenciales genuinas, donde encontrar un arraigo para la vida. Quien se hace adicto a los narcóticos es porque carece de motivaciones fuertes en cualquier otra dirección. La droga se impone por defecto, nadie decide ser un adicto (uno no se despierta una mañana enfermo y ya es adicto). La droga tiene un carácter sustitutivo. Sustitutivo del culto al dinero y del éxito intramundano. Quien no pueda acceder a esas drogas sustitutivas es, en el decir de Sloterdijk, arrojado de hecho a las drogas duras. Quien no puede drogarse con grandes cuotas de éxito o dinero simplemente tiene que consolarse con sustitutos químico-farmacológicos, con una felicidad sintética y espectral.


En la ideología clásica y su crítica, el hombre estaba subyugado por las necesidades, sujeto a ellas y se refugiaba en las ilusiones. Ahora ocurre justo lo contrario, vivimos en el lujo y simulamos las necesidades. Es una comedia de la necesidad. Pero debemos precavernos, la palabra droga seguirá siendo una designación defectuosa en tanto la entendamos sólo en su identificación químico-farmacéutica y policíaco-cultural. En el orden del mundo antiguo -chamánico- las "drogas" poseían un estatus fármaco-teológico (ellas mismas eran elementos, actores y fuerzas del cosmos ordenado en donde los sujetos intentaban integrarse con miras a su supervivencia). Las ayudas farmacéuticas son especialmente requeridas en tiempos en que los individuos se sienten enfermos y extraños. En ellas buscan asilo los hombres cuando están persuadidos, por sí mismos o como cuerpo social, de que se presenta una interrupción de la armonía global. De manera que las sustancias psicotrópicas no se utilizan para la embriaguez privada sino que actúan como reactivos de "lo santo", como apertura senso-espiritual a lo demoníaco.


A. Vásquez Roca "Peter Sloterdijk: Extrañamiento del Mundo"

sábado, 9 de agosto de 2008

Soy

Según cuenta la historia, el último tango en el que interviene la inspiración reveladora de Discépolo es Mensaje, dictado desde el más allá al astrólogo Cátulo Castillo una madrugada y musicalizado por Aníbal Troilo esa misma tarde, unos meses después de aquel último encuentro entre Pichuco y el poeta tragicómico que le decía, postrado en una cama de la avenida Callao, "...estoy tan flaco que las inyecciones me las ponen en el gabán...". Sin embargo, hace más de una década, la viuda del poeta, Tania (con quien compartimos un desayuno al mediodía en Mar del Plata en el '91 que consistía en salamín picado grueso y whisky con hielo, y una versión que hicimos a duo, muy ad hoc, de Esta noche me emborracho); como decía, Tania encontró una partitura en el fondo de una caja. Ese papel amarillento llevaba escritas las notas de un tango que no había llegado al estribillo y que Discépolo había simplemente titulado Soy. Dispara todo tipo de imaginaciones el sólo pensar en lo que animaba al poeta en sus últimos días para comenzar una obra con tamaño título. Es así que Tania le entrega esta partitura a Horacio Ferrer quien, a su vez, se la da a Jairo para que éste complete la posible melodía del estribillo. Una vez establecido el tema musical, Ferrer escribe una letra en la que, tomando en cuenta aquel tango dictado desde el Hades, Discépolo nos habla nuevamente. Por diversas razones que están ligadas a extrañas leyes humanas, este tango no ha sido grabado por otros cantantes. Sin embargo, hace más de once años me tocó estrenarlo en el sótano del Café Tortoni y, sorteando algunos obstáculos, llegamos a grabarlo junto al pianista Juan Pablo Dobal y el guitarrista Hernán Ruiz en un CD que, misteriosamente, nunca llegó a hacerse público. Aquí, el tango Soy, de Enrique Santos Discépolo, Horacio Ferrer y Jairo, tango que tardó 50 años en terminarse.
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jueves, 24 de julio de 2008

Memoria porteña


"Los anarquistas se reúnen en grupos, en los que no impera autoridad alguna, siendo por consiguente todos iguales, porque sus doctrinas demoledoras no les permiten reconocer entre ellos mismos una autoridad que les dirija.

Los grupos de Buenos Aires no tienen locales especiales donde reunirse, haciéndolo al aire libre y cuando les cuadra.

Los principales grupos se denominan: 'Desertores', 'Angiolillo', 'Desheredados', 'Dinamitados', 'Dispersos'. Los más agresivos constituyen 'Violencia contra violencia', 'Ni Dios ni Amo'. Otros más estudiosos y moderados forman los grupos 'Germinal', 'Feminista', 'Estudiosos', 'Dolce far niente','Libertad y Progreso', 'Alba', 'Ciencia y Progreso', 'Libertad y Amor'."



(de Buenos Aires desde su fundación hasta nuestro días, Manuel Bilbao, Imprenta de Juan A. Alsina, Buenos Aires, 1902.)


domingo, 13 de julio de 2008

Las retenciones y lo reprimido IV (basta)

Cada vez que miramos para otro lado en las situaciones más simples y cotidianas como cada vez que un pibe nos pide una moneda o cada vez que un cana aprieta a un sin techo, se tiende el espacio para que la enfermedad argenta progrese –como desde hace siempre- profundizándose en nuestra identidad. Y hemos pasado por el pasado entre la crueldad conservadora y la represión de nuestras mejores inspiraciones. Las retenciones y lo reprimido como caras de la misma moneda que escasea en el bolsillo. Secuestrados en la desidia, permitimos que el rescate pedido, el chantaje (palabra que misteriosamente puede remitirnos al corpus de lo chanta) se ejerce en desmedro de quienes quedan fuera del sistema y nos miran, cada vez más numerosos, con sus ojos de neblina. De nosotros a nosotros mismos. El retener conservador extiende sus fronteras y considera que esa “renta” les pertenece tal como todo lo que conserva. La locura es reprimir esta constante argentina, lo individualista, lo exiliado, me salvo yo, yo argentino. Desde Esteban Echeverría hasta Sebreli o Macedonio y Marechal, Borges, Charly, Martínez Estrada, son muchos, pensadores argentinos identificaron esta característica que Perón, lector astuto más que sabio, llevó a la acción primero como sanador aglutinante, sonrisa gardeliana para Borges, el miope, y años más tarde se alió con su contraparte de la que, tal vez, nunca se había alejado. Reprimir retenciones conservadoras desde una trinchera sólo las inflama y las anima a retener con más ahínco sus ganancias. Como si fuera una revolución sin armas pero al fin burda caricatura de aquella que intentó Allende. Ambas partes responden a los mismos amos y en medio, los que también somos, caemos como Charly hartos de nosotros mismos, hartos de saber que ser astutos y no sabios en el fondo no sólo es infantil sino poco práctico, de seguir sufriendo, hartos de la metonimia mediocre de nuestras vidas sosteniendo alguna justificación para que todo esto siga manteniéndose. Por otro lado, sea como fuere, un gobierno electo tiene la potestad de estatizar o distribuir la economía según se lo ha planteado. El chantaje no tiene ideología y esto le da poder en tanto controla el flujo de lo económico y de la argentinidad de manos sucias que vive lavándoselas; la forma nos habla del sentido, y ya conocemos históricamente a estos buitres. Caemos como chorlitos en el engaño que ambos contendientes han dispuesto. Llegará alguna vez el momento en que ya no haya que retener ni reprimir.
F.R.


SALITRAL (del CD Civilización, Los piojos)

COMO SI EL JUEGO FUERA CAMINAR
EN LA CORNISA SIN VER
E INEVITABLE FUERA JUGAR
RULETA RUSA EN TODO TIEMPO Y LUGAR...
Y LO QUE ESTARA BIEN SIEMPRE ESTARA MAL
CUANDO NO HAY CHANCE DE SER
MIEDO FEROZ A DEJAR DE HACER PIE
VOY POR FUERA
MIEDO FEROZ A NADAR
TUS PROMESAS SON ENGAÑOS
UN ESPEJISMO EN UN SALITRAL
NO LO DIGAS... ESTA CLARO
UN ESPEJISMO.. EL MAÑANA
CUANDO LAS PUERTAS NO ABREN JAMAS
Y SE DERRITE LA LUZ
CUANDO EL ATAJO SIEMPRE PUEDE MAS
VAMOS BEBIENDO
BEBIENDO DE UN SALITRAL
SIN CREER EN MAÑANA NO HAY HOY
Y QUE DOLOR NO CREER...
LOS QUE DECIDEN NO VIENEN DEL MAS ALLA
Y LA MISERIA... Y LA DESIDIA... ES MORTAL.

Andrés Ciro

jueves, 3 de julio de 2008

Las mil y una (milonga)

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a Mario Paolucci, Gran Maestre de la Bohemia del Sur, in memoriam.



“Salud a la cofradía/ trotacalle y trotamundos/ todo nos falta en el mundo/ todo, menos la alegría/ Y viva la Santa Unión/ de Sin-Ropas y Sin –Tierras/ todo nos falta en la tierra/ todo, menos la ilusión/ Corto sueño y larga andanza/ en constante despedida/ todo nos falta en la vida/ todo, menos la esperanza/ Amigos de las botellas/ pero poco del trabajo/ todo nos falta aquí abajo/ todo, menos la estrellas/ Inofensiva locura/ sinrazón de vagabundo/ todo nos falta en el mundo/ todo, menos sepultura” ( Canción de vagabundos, Raúl González Tuñón.)

Yo de pibe me juntaba con poetas
que tenían más respuestas que preguntas
y aunque había poca suerte y menos teca
no faltaban las botellas y las musas.
A la sombra de Tuñon pedían letra
y soñaban con ser capos de la pluma
anotando en las mugrosas servilletas
la bitácora genial de aquellas curdas.

Para nosotros era una fiesta
aunque apretaba la dictadura
y noche a noche las noches nuestras
eran de una las mil y una.

No faltaba aquel campeón de la tristeza
con la verba alucinada de la culpa,
ni el payaso repitiendo la promesa
de callarse si empezaba una trifulca.
El actor, el musicante y el profeta,
el barbudo intransigente y medio mufa,
el que todo lo vivió y está de vuelta,
y hasta yo, pichón de bardo, con mi luna.

Para nosotros era una fiesta...

La “Canción de vagabundos” nuestra estrella,
y el misterio de la noche simple y dura
agarrados a algún vaso de ginebra
para calentar la lengua con soltura.
Yo de pibe me juntaba con poetas
que perdidos en la noche más oscura
siguen siendo los que cantan la epopeya
de los versos, de la vida y de la lucha.


©Fabian Russo, 2008.

martes, 1 de julio de 2008

Las retenciones y lo reprimido IV


"Me afligió pensar cuán breve había sido el sueño de la Inteligencia humana. Habíase suicidado. Se había puesto con firmeza en busca de la comodidad y el bienestar de una Sociedad equilibrada con seguridad y estabilidad, como lema; había realizado sus esperanzas, para llegar a esto al Final. Alguna vez, la vida y la propiedad debieron alcanzar Una casi absoluta seguridad. Al rico le habían garantizado su riqueza y su bienestar, al trabajador su vida y su trabajo. Sin duda en aquel mundo perfecto no había existido ningún problema de desempleo, ninguna cuestión social dejada sin resolver. Y esto había sido seguido de una gran calma.Una ley natural que olvidamos es que la versatilidad intelectual es la compensación por el cambio, el peligro y la inquietud. Un animal en perfecta armonía con su medio ambiente es un perfecto mecanismo. La naturaleza no hace nunca un llamamiento a la inteligencia, como el hábito y el instinto no sean inútiles. No hay inteligencia allí donde no hay cambio ni necesidad de cambio. Sólo los animales que cuentan con inteligencia tienen que hacer frente a una enorme variedad de necesidades y de peligros."


H.G.Wells, La máquina del tiempo, capitulo XIII.

martes, 17 de junio de 2008

La retenciones y lo reprimido III (en el octógono)


"Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen a la cosa,la copia al original, la representación a la realidad,la apariencia al ser...lo que es 'sagrado' para él no es sino la ilusión,pero lo que es profano es la verdad.Mejor aún:lo sagrado aumenta a sus ojos a medida que disminuye la verdad y crece la ilusión,hasta el punto de que el colmo de la ilusión es también para él el colmo de lo sagrado."
FEUERBACH, prefacio a la segunda edición de La esencia del Cristianismo.


El espectáculo, comprendido en su totalidad, es a la vez el resultado y el proyecto del modo de producción existente. No es un suplemento al mundo real, su decoración añadida. Es el corazón del irrealismo de la sociedad real. Bajo todas sus formas particulares, información o propaganda, publicidad o consumo directo de diversiones, el espectáculo constituye el modelo presente de la vida socialmente dominante. Es la afirmación omnipresente de la elección ya hecha en la producción y su consumo corolario. Forma y contenido del espectáculo son de modo idéntico la justificación total de las condiciones y de los fines del sistema existente. El espectáculo es también la presencia permanente de esta justificación, como ocupación de la parte principal del tiempo vivido fuera de la producción moderna.

Guy Debord, La Sociedad del Espectáculo, 1968.

lunes, 16 de junio de 2008

Las retenciones y lo reprimido II. (Charly, el sacrificio)


Transformación ( de Kill Gil)

Cerrando las cortinas escondemos el dolor
Cambiando las cabinas escondemos la ilusión
Y cada vez que el canillita trae noticias del final
parece asegurar que sólo por amor
nadie vende diarios
Y cada vez que pedimos perdón teniendo la razón
por descomposición tratando de agradar
nos hacemos daño
Hay veces en que me siento encerrado
la jaula no es tan solo esta pared.
No digas que estoy mal, yo la estoy pasando bien
No sé por qué,
Yo sé por qué
Y cada vez que el canillita trae noticias del final
parece asegurar que sólo por amor
nadie vende diarios (jamás)
Y cada vez que pedimos perdón teniendo la razón
por descomposición tratando de agradar
nos hacemos daño
No insistan en ponerme cerraduras
soy libre y no pienso desistir
cuando quiero salir, no me importa morir
no tengo fin!
no tengo fin!
Cada vez que trates de matar
quizás estés matando a quien te trata bien
cada vez que quieras disfrazar
todos esos disfraces abrirán tu piel.
Y cuando estés cansado de sangrar
Verás que ya no hay nada que ganar
cada vez que trates de ganar
será que tenés mucho que perder.
Y cada vez que el canillita trae noticias del final
parece asegurar que sólo por amor
nadie vende diarios (jamás)
Y cada vez que pedimos perdón teniendo la razón
por descomposición tratando de agradar
nos hacemos daño
No insistan en ponerme cerraduras
soy libre y no pienso desistir
cuando quiero salir, no me importa morir
no tengo fin!
no tengo fin!
Volveré a abrir tu corazón
aunque pasen mil años te daré mi amor
volveré a abrir tu corazón
aunque me desintegre la transformación.
Y cuando estés cansado de llorar
ese vacío ya no te hará mal
Volveré a abrir tu corazón.

Charly García

miércoles, 28 de mayo de 2008

El suburbio que hoy reina en todo el mundo


Como a la Modernidad creemos verla nacer tras las dudas de Descartes, a la Posmodernidad la vemos acunada, entre otras formas, por el Estructuralismo. Hay un rechazo a las dualidades, al binarismo, y el sujeto aparece fragmentado. "Ya no hay más que pequeñas historias y no hay lugar para los grandes relatos", nos dice Eduardo Grüner mientras lee a Jacques Derrida. Hay un aplanamiento (aplazamiento), una homogeneización de la cultura, una trans/versión de las cosas. Esa versión atravesada es hija de una lectura particular que se hace sobre/acerca/en un discurso. La fragmentación permite rearmar, como en un rompecabezas, las posibilidades formales del objeto. Ahí el objeto es sujeto y es sujetado. Sujetado por una tradición ya que sin ella es imposible advertir la nueva forma que, aunque llegada de una fragmentación, se quiere unida, unitaria, conservando un halo de aquello de lo que proviene. No deviene en nada nuevo, nada nuevo es creado. Y en esa nada preexistente que se forma, pareciera que cualquier experimentación es posible, experimentación que ocupa el lugar que la creación tenía, por ejemplo, en el Romanticismo alemán. El experimento en la nada, la fusión, la hibridación, puede ser confundida con creatividad. La astucia, la combinación de elementos que apelan a la atención del espectador (algo que viene de la publicidad y de los medios de entretenimiento donde somos sólo espectadores y consumidores) sorprendiéndolo con determinada excéntrica, ingeniosa presentación, toma el lugar del trabajo del artista, largo y arduo, humano. Ante el aletargamiento que provoca esta corriente de acción y reacción, entre las formas fragmentadas y fusionadas, y la expectación del público, el Tango aparece como una alternativa en la que no se produce una hibridación sino que la identidad del género abarca las posibilidades que fueron surgiendo a lo largo de su proceso histórico. Es posible hallar en el Tango elementos del Jazz, el Folklore argentino, la música clásica, la canzonetta napolitana, etcétera, etcétera. Música de puerto, su identidad es cambiante pero es sólo una. De ahí que sea posible trazar una línea entre Juan “Pacho” Maglio y Astor Piazzolla por más que este último, sin salir del Tango, haya excedido sus fronteras de género hacia el Jazz y la Clásica. Piazzolla apiazzolla el Tango, no lo internacionaliza, no lo globaliza, intenta nada más que hacer la música que le suena adentro con toda la tradición tanguera pero hombre de su siglo que escucha toda la música. Lo mismo que Salgán, Rovira, o, más atrás, Gardel, con sus melodías inspiradas en el campo y en Hollywood; Fresedo y el Jazz de las orquestas de los ’30 y ’40; Canaro o Mores con su sonido Broadway. Nada de la música de estos que enumeramos podría ser confundida con algo que no sea Tango ya que existe una unidad, una verdadera elaboración de los elementos en juego que deviene no en una adaptación sino en una integración en el contexto de una identidad particular. Todo ese Tango que crecía en su Río de la Plata no tuvo resonancia internacional, al contrario, como música de la periferia sólo era conocida por una selecta élite intelectual burguesa en ciertos países del norte, y, paradójicamente, era otra la música que, bajo el nombre de Tango, se hacía popular en EEUU y Europa: el Tango Internacional surgido en Alemania, de acordeones, compás de 2/4 y head snaps, espásticos movimientos de cabeza con ambiciones quiroprácticas. En tiempos de navegaciones como los actuales, mientras el turismo toma el lugar de los antiguos expedicionarios aunque con mayores comodidades, mientras pasamos de la globalización a la provincialización generada por los medios cibernéticos y electrónicos, ahora que cada vez más sentimos nuestra insularidad, queda el Tango despojado de su personal existencialismo y, poniendo el cuerpo, encuentra sitio en la huída general mediante el abrazo de su danza –que pasó de ser una conversación en movimiento a una expresión sensual erotizada-.

F.R.

jueves, 8 de mayo de 2008

Nostalgias..., eran las de antes



Ya la había grabado en el '93 con el Sexteto Canyengue pero, mientras charlábamos haciendo juntos un asado en el fondo de su casa de Rosario, el maestro Federico, "Fede", desde el tono de mi voz hablada comentó: "Seguramente lo cantás en Do#".
- No, le dije, lo grabé en Re.
Volvimos sin más a lo que nos ocupaba: enseñarme su técnica para hacer un asado. Tras la siesta, que duró poco ya que el maestro era de corto dormir, me paró al lado del piano y, efectivamente, en Do# me quedaba mejor uno de los tangos más grandes que se hayan escrito, antes y después en el tango-romanza. Ben Molar, amigo viejo/viejo amigo, me contó una vez que cuando le mostraron a Magaldi sus autores el tango Nostalgias, el cantor nacional espetó: "¿Eso es un tango?", y, por supuesto, no lo cantó. Nostalgias, dé inspiradísimos Cadícamo y Cobián, presenta la primer renovación en la cancionística del Tango tras Milonguita, el primer tango canción.
Así fue como el maestro Domingo Federico, una vez que terminamos de componer la Mlonga para Pepito Avellaneda, escribió el arreglo orquestal con que me acompañó en la gira que hicimos por Europa con su orquesta.Y además, me enseñó una manera de hacer una parrillada digna de su talento creador. Esta grabación en vivo fue realizada por la cadena radial VPRO durante un concierto en el Tropenmuseum de Amsterdam el 4 de diciembre de 1998.
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