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domingo, 24 de junio de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
Fabián Russo, en concierto.
Russo ha cantado
todos los estilos posibles dentro del Tango. Durante casi 30 años ha
participado tanto en orquestas como en ensambles pequeños (Sexteto Canyengue,
Color Tango, Osvaldo Pugliese, Domingo S. Federico, Quinteto Bailongo, Horacio
Ferrer, Mercedes Sosa, Roberto Goyeneche, Eduardo lagos, Patricio Wang, entre
otros) incursionando tanto en el repertorio gardeliano como en las obras menos
visitadas de Piazzolla y otros renovadores. A lo largo de sus viajes, pasó de
ser músico ambulante en calles de ciudades europeas a los grandes escenarios de
esas mismas ciudades así como las del Lejano Oriente y Latinoamérica.
Crecido en la
escucha heterogénea de toda la buena música y en la lectura de la mejor poesía,
escritor y compositor, todo ese bagaje confluye en un canto original, personal,
que lo distingue como creador e intérprete.Las historias que escribe y canta
son intemporales, habitan en una tanguidad (eso que hace que
sea Tango y no otra cosa) permeable, heterogénea, pero sin perder su
singularidad.
Desde el Tango, aquí y ahora,
Fabián Russo propone en su obra nuevas posibilidades para el tango-canción con
un arte madurado en un camino hecho desde las más profundas raíces del género
hacia un futuro que no cesa.
viernes, 2 de marzo de 2012
Apuntes para "Tango Desatado", 1.
Como expresión
artística que es, el Tango supone la puesta en juego de un punto de vista que se
comparte, se presenta, se muestra, se da a oír, sin afán de imponerse ya que,
de hacerlo, estaría contradiciendo los fundamentos de ese punto de vista. Su
falta de ambición, en ese sentido, lo hace poco hábil en el terreno de la
mercadotecnia que, en el presente más que nunca antes, apela al grupo, a lo
gregario, a la diversión y al entretenimiento, para favorecer sus intereses.
Por supuesto que no todo el Tango se halla fuera de ese mecanismo globalizado,
el llamado Tango Electrónico es su versión, con un marcatto constante y sonidos vocales o
instrumentales a través de filtros técnicos que completan el clima agobiante y
hasta deprimente de sus grabaciones. No es en vano que surja este estilo en Europa
durante la ejecución de la Unión Europea y la Globalización mercantilista.
Pero, más allá de estas posibles casualidades, es notable la falta de pasión,
el poco sentimentalismo que se oye en el Tango Electrónico, tal como si se
intentara que hubiera una conversión hacia lo cool, como se dice en inglés, la frialdad que se valora como una
característica de “haber vivido”, de control de las emociones, de un cínico estado
de gracia surgido en las artes urbanas de los países regentes como reacción a
la pérdida de identidad derivada de la cultura de masas. “Birth of the cool” es un disco maravilloso de Miles Davis, una
obra de arte a la altura de las mejores del Siglo XX. Pero el sistema mercantil
que diseña la realidad desde el argumento del progreso, convierte el concepto
de cool en algo más relacionado al
desamparo que a la conciencia de la propia soledad, eso que tal vez nos quiso
mostrar Miles. En el Tango Electrónico suena más el desamparo que la soledad, los desamparados son más manipulables que los solitarios.
Más aún, el Tango como género ha desarrollado el concepto de soledad en todas
sus variantes, poniendo el cuerpo, la palabra, el ritmo, la armonía a evidenciar
las emociones implicadas. El personaje del Tango no se halla desamparado, sí
puede estar solo. Está solo con su conciencia de sí mismo y de la realidad que
le toca vivir, está consciente de su individualidad, tanto que resiste contra
eso que llama “lo moderno”, pecando de conservador, si se quiere, pero que, en
el fondo se trata del espíritu anarquista que forma parte de su guiso originario.
No es que el personaje del Tango esté en contra de la novedad por un mero
berrinche edípico que no le permite dar un paso afuera de la falda de la madre
aunque exista claramente el duelo por el paraíso perdido, a lo que se resiste
es a la imposición que se ejerce desde el poder sobre su individualidad buscando
que se adapte a las reglas. Siente y denuncia esa apropiación que hace el
sistema sobre el individuo en nombre del progreso y del bienestar general. El
Tango es el relato de la individualidad. De ahí que el Tango no puede ser
folklore, no habla acerca de las tradiciones de un grupo étnico o regional, o
de sus mitos y leyendas, costumbres y herencias; el Tango no es el folklore de
Buenos Aires, como algunos livianamente llegan a decir por el hecho de que es
la música de la ciudad, no es la voz de un grupo, es la de un individuo que se
resiste a participar de la masa y que hace de la amistad un culto, no es un
misántropo ni adolece de conciencia social. Ante todo, el personaje del Tango
no es cool, no es que todo le da lo
mismo; al contrario, porque todo no le da lo mismo espera no ser tratado como “lo
mismo” por el Todo.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
domingo, 27 de noviembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
Tango, por vos
Tango, por vos (Fabian Russo) de Fabián Russo
Tango, conmigo vas derecho hacia la muerte,
de olvido estás donde no crece el alba.
Te corre un vino zurdo en la garganta
que es noche siempre si te canto, siempre.
Tango, como un destino que se sabe de repente,
beso emperrado que estalla en una esquina,
clavel alzado como un sol entre la gente,
la vida que es más justa si ilumina.
Vos, con tu carbón carmín y el aire atormentado,
vas, pura ilusión, amándote el pecado,
de pecho en pecho y de aire en aire,
con gancho de arrebato y al voleo
en todas partes te pide el cuerpo.
Tango, tu viejo encantamiento me marea,
¿qué negro alcohol te fue poniendo el cielo
tan cerca de la suerte y tan alerta
que le jugás a Dios todo su infierno?
Tango, en la terrible llamarada de tus sueños
mi corazón por vos pide cornisa
para que pongas ángeles sin miedo
que borren de aleteo mis caídas.
La que se vá valija adentro.
El que amanece sin laburo.
Un pibe duro a pegamento.
Aquel que pierde por boludo.
Otro que vive con lo puesto.
Y todo, todo adentro tuyo,
en tu quilombo, en tu misterio.
Tango, vení a contar mi soledad
que yo canto por vos.
©Fabián Russo
(del CD El bardo, 2005)
lunes, 14 de noviembre de 2011
miércoles, 31 de agosto de 2011
domingo, 7 de agosto de 2011
viernes, 5 de agosto de 2011
jueves, 28 de abril de 2011
El Tango cantado ya se encuentra en el Festival de Tango y librerías del país!
El Tango cantado (una lectura acerca de la Escuela Gardeliana), escrito por Fabián Russo y publicado por Ediciones Corregidor, ya se encuentra a la venta en la Feria del Libro y en librerías de todo el país.
Gracias por la difusión!
jueves, 3 de marzo de 2011
domingo, 17 de octubre de 2010
La violeta
Tango 1930
Música: Cátulo Castillo
Letra: Nicolás Olivari
Con el codo en la mesa mugrienta
y la vista clavada en el suelo,
piensa el tano Domingo Polenta
en el drama de su inmigración.
Y en la sucia cantina que canta
la nostalgia del viejo paese
desafina su ronca garganta
ya curtida de vino carlón.
E La Violeta la va, la va, la va;
la va sul campo che lei si sognaba
ch’era suo yinyín que guardándola estaba...
Él también busca su soñado bien
desde aquel día, tan lejano ya,
que con su carga de ilusión saliera
como La Violeta que la va, la va...
Canzoneta de pago lejano
que idealiza la sucia taberna
y que brilla en los ojos del tano
con la perla de algún lagrimón...
La aprendió cuando vino con otros
encerrado en la panza de un buque,
y es con ella, metiendo batuque,
que consuela su desilusión.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Sensiblero (Julian Plaza) Marcucci Dobal
Sucedió en el viejo Akhnaton de Amsterdam en junio de 1994. El recientemente fallecido maestro Alfredo Marcucci se dispuso a improvisar ( como siempre hicieron) junto al pianista Juan Pablo Dobal el tango "Sensiblero", de su amigo Julián Plaza. Vaya este homenaje a un grande entre los bandoneonistas de su tiempo que vivió durante décadas en Landen, Bélgica.
sábado, 2 de octubre de 2010
martes, 7 de septiembre de 2010
Tango al Sur, una Revue de Tango.
Desde el Tango tradicional hasta el de nuestros días dan vida a este espectáculo en el que confluyen la danza, el canto y la música instrumental con toda la intensidad del Arte de Buenos Aires. Tango al Sur reúne a dos de las parejas más destacadas de la nueva generación de bailarines argentinos junto a músicos de importante trayectoria nacional e internacional.
Un espectáculo emocionante, intenso y original, que despliega sobre el escenario inspiradas coreografías de obras clásicas así como versiones íntimas y profundas en vivo con canto, bandoneón, guitarra y contrabajo. El dramatismo, la intimidad, la pasión y la belleza característicos del género crecen mostrando que el Tango es un estado del alma y que, a pesar de su identidad profundamente argentina, es un arte que hoy «reina en todo el mundo».
jueves, 1 de octubre de 2009
Otro Tango / La última curda
Con el trago de ron aceitando
el reumático azul de su aliento
sale uno a cantar tangos lerdos
aunque nadie festeje su bardo.
Ronda un frío fatal, y en las bocas
una fiebre de adioses bailados.
En el salto mortal de sus pasos
hay un tanto de amor que se implora.
Sigue el hombre contando su herida
“y la vista clavada en un sueño”,
la corbata raída y el tiempo
latigando en la luz amarilla.
No son muchos, apenas bastantes,
los que van abrazados y en celo,
si parece que fueran muñecos,
como dice el poeta, el cantante.
Nadie oye, la voz va por dentro,
ya no importa el que canta o si el aire
se ha mezclado en el místico baile
desatando del Tango el Misterio.
©Fabián Russo
Escrito y grabado un dia del invierno del '96 junto al gran Hernán Ruiz en guitarra.
el reumático azul de su aliento
sale uno a cantar tangos lerdos
aunque nadie festeje su bardo.
Ronda un frío fatal, y en las bocas
una fiebre de adioses bailados.
En el salto mortal de sus pasos
hay un tanto de amor que se implora.
Sigue el hombre contando su herida
“y la vista clavada en un sueño”,
la corbata raída y el tiempo
latigando en la luz amarilla.
No son muchos, apenas bastantes,
los que van abrazados y en celo,
si parece que fueran muñecos,
como dice el poeta, el cantante.
Nadie oye, la voz va por dentro,
ya no importa el que canta o si el aire
se ha mezclado en el místico baile
desatando del Tango el Misterio.
©Fabián Russo
Escrito y grabado un dia del invierno del '96 junto al gran Hernán Ruiz en guitarra.
miércoles, 1 de julio de 2009
Memoria con Pina Bausch
Hace once años atrás, en Wuppertal, ella se deslizaba descalza sobre una gigantesca pista de baile. Era su cumpleaños. Desde el escenario, veía su figura menuda y ágil como un delfín bailando los tangos que hacíamos con la orquesta Veritango, dirigida por Alfredo Marcucci. No dejaba de concentrarme en la canción mientras seguía hipnotizado por Pina Bausch bailando tangos en su cumpleaños. Si hubo algo que sí me quitó del ensueño fue aquel momento en que Teté Rusconi, milonguero de fuste, me agarró de los pies apoyándose en el proscenio diciendo “¡vamos, gordo, esa!” en medio de Suerte loca. Porque en aquel cumpleaños estaba Teté, estaba Juan Carlos Copes, que bailó con su hija toda la noche, simplemente caminando por el círculo exterior como si no quisiera ser reconocido o por respeto a aquella a la cual se le hacía el homenaje. Había mucha gente. Al término del concierto –cuando me acercan a la gran coreógrafa para saludarla- se me ocurrió decirle por lo bajo que, entre esa multitud, estaba Copes, y no tuve que explicarle quién era. Ella me hizo un guiño cómplice y yo, que no bailo nada, terminé en la pista con ella en un tango. Hice lo que pude, caminé con Pina Bausch pegada a mi cuerpo sin creer completamente lo que estaba sucediendo. Así fue que nos fuimos acercando al maestro y, terminado el tango, hice las introducciones pertinentes. Así fue que Copes y Pina Bausch bailaron. A esa altura, Teté, al otro lado del gran salón de la Escuela de Danzas de Wuppertal, ya estaba organizando la trasnoche en café Ada, muy cerca de allí.
©F. Russo
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